Cuando joven, el poeta no mereció la estima de los del pueblo,
"¿poeta?, que aprenda a sembrar". En su adultez, el poeta fue abominado por sus coterráneos: "¿Caracas?, malagradecido". Luego vinieron los
premios, la academia, las obras completas... Hoy el pueblito celebra al
poeta con bandas de música y flores por su centenario, "hijo ilustre",
dicen, "si viviera...". Cosas de poetas.